Os presentamos a Brendan Yang, ingeniero principal full stack en CRIO. Nuestra sección «En primer plano» rinde homenaje al extraordinario talento y a las personalidades que conforman nuestro equipo. En CRIO, somos mucho más que «los chicos de la tecnología». Aquí, incluso nuestros ingenieros cuentan con conocimientos y formación en el sector que les permiten desarrollar las mejores soluciones eClínicas de su clase para nuestra industria. Brendan ha realizado importantes contribuciones a nuestros proyectos, al tiempo que ha fomentado un ambiente de apoyo y colaboración. En los últimos años, Brendan ha liderado el desarrollo del sistema de reclutamiento de pacientes inclusivo en materia de género de CRIO. Aunque los ensayos clínicos aún tienen mucho camino por recorrer para impulsar la diversidad y la inclusión, CRIO se compromete a impulsar la investigación en todo el mundo y a cambiar la forma en que el mundo vive los ensayos clínicos.
Esta semana le preguntamos a Brendan cuál es la cualidad más importante que debe tener un ingeniero de éxito y por qué eligió esta carrera. Sus respuestas nos sorprendieron y nos encantaron:
P: ¿Cuál crees que es la cualidad más importante que debe tener un ingeniero de éxito?
R: Soy un firme defensor de las habilidades «interpersonales», sobre todo en ingeniería. Vivimos en una época en la que la programación «a la aventura» es la excepción, no la norma, por lo que ser capaz de colaborar eficazmente con miembros del equipo tanto técnicos como no técnicos es un conjunto de habilidades esencial. En mi opinión, lo que hace que una organización de ingeniería sea eficaz es ser capaz de lidiar con puntos de vista técnicos opuestos, armonizar con las partes interesadas y otras partes implicadas y, en última instancia, trazar un rumbo que haga que la gente se sienta ilusionada con el camino que tenemos por delante.
P: Describe un hobby o pasatiempo interesante que tengas.
R: Siempre me ha gustado crear cosas. Ya sean dulces o ilustraciones más formales, a menudo me puedes encontrar montando un buen lío en mi tiempo libre.
P: ¿Por qué decidiste dedicarte profesionalmente a tu campo?
R: Hoy en día no es raro oír historias de gente que cambia de carrera, y yo fui una de esas personas. Al principio estudié biología y dediqué buena parte de mi etapa en Northeastern a trabajar como voluntaria en un laboratorio de investigación en microbiología. No me malinterpretes, me encantó la experiencia, aprendí mucho y conocí a gente fantástica y brillante durante ese tiempo (¡un saludo al laboratorio de Godoy!).
No obstante, siempre he sentido que quería dedicar mi vida a ayudar a la gente de alguna manera. Por eso me atrajo el impacto inmediato que tienen las profesiones relacionadas con la ingeniería de software (por ejemplo, se puede poner en marcha una nueva página web en un par de horas). Si a eso le sumamos mi experiencia previa en el ámbito de las ciencias de la vida, encajé a la perfección en CRIO, y el resto ya es historia.
P: ¿Cómo ha evolucionado tu función desde que te incorporaste al equipo?
R: Llevo ya unos cuantos años aquí, así que puedo dar fe de que el día a día no ha cambiado demasiado desde la época en que todo nuestro departamento de ingeniería cabía en una pequeña oficina con cubículos. Me ha gustado poder mantener esta mentalidad de equipo pequeño a lo largo de los años, independientemente de la composición del equipo.
Últimamente, me he visto aún más comprometido con esto, tras haber sido nombrado uno de los jefes del equipo de ingeniería. En definitiva, esto solo significa que puedo seguir trabajando codo con codo con mis compañeros ingenieros para desarrollar nuevas funciones y optimizaciones excelentes, tal y como hacía antes. Mi equipo es, sin duda, uno de mis grupos favoritos con los que trabajar. Contamos con una increíble diversidad de experiencias, trayectorias y perspectivas que nos permite compartir puntos de vista muy valiosos. Cada día me siento motivado para mejorar y dar lo mejor de mí, no solo para apoyarles a ellos, sino también para superarme a mí mismo y alcanzar mis propios objetivos.
P: ¿Cómo te gusta organizar tu día?
R: Vale, puede que esto suene un poco radical, pero prefiero programar todas mis reuniones el mismo día, una tras otra. Antes de que me pierdas, déjame explicarme: un ingeniero necesita un tiempo determinado sin interrupciones y en el que pueda concentrarse para resolver problemas, programar en pareja o incluso escribir pruebas. Prefiero quitarme esas reuniones de encima primero para poder ponerme algo de música y ponerme manos a la obra de verdad.
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